La Quinta de Mahler Beckmesser Revista El arte de la fuga
Publicado el: Mar, 25 Oct, 2016

Alexandre Tharaud, sobre su carrera: “Siempre he seguido mi instinto”

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BLANCA GUTIÉRREZ /DIEGO FERNANDEZ /Pianista francés de carrera internacional y amplia discografía, Alexandre Tharaud visita Madrid para tocar en el ciclo de Grandes Intérpretes de la Fundación Scherzo.

Aprovechamos el momento para hacerle algunas preguntas:

El Arte de la Fuga: “El joven pianista Alexandre Tharaud…” He visto su fecha de nacimiento y me pregunto si no le cansa que de vez en cuando le cuelguen todavía ese adjetivo…

Alexandre Tharaud: No tengo edad. En mi interior soy tan niño como adulto.

ADF: Un tópico más: “gran intérprete de la música francesa”. Quienes inciden en este dato (supongo que porque se habrán fijado sólo en su discografía) no han debido revisar sus programas de concierto (a Madrid viene estos días con un programa donde tocará Couperin, Ravel, Schubert y Rachmaninov) ¿Qué le motiva a la hora de componer un programa?

A.T.: Siempre he seguido mi instinto, mis deseos. Es difícil para los periodistas encasillarme, ya que mi repertorio es extenso y variado. He grabado varios discos dedicados a Chopin, otros con música barroca, algunos dedicados a la música francesa del siglo XX, etc. Mi repertorio no es gigantesco pero se extiende a lo largo de varios siglos de música.

Crear un programa de disco (o de concierto) es una ciencia. Hay que saber llevar al oyente a un viaje. Un viaje en el que no hay que mostrar todo desde los primeros cinco minutos. Un viaje son caminos, colores, sorpresas, túneles, zonas de sombra… Una gran arquitectura, con piedras diferentes. Y una dirección. Esto es lo más importante en un programa: el gesto global.

ADF: En todos su proyectos discográficos la parte visual es muy importante, tanto en su periodo en Harmonia Mundi, como ahora en Warner. Y visitando su página web, comprobamos que mantiene esa exquisita atención a la imagen. ¿Podría contarnos a qué se debe este interés inusual por el diseño, y si la coherencia visual entre los proyectos es buscada o surge espontáneamente?

A.T.: El fotógrafo Marco Borgreeve es el único que ha conseguido hacer retratos míos que no me sean insoportables a la vista. Cada una de sus fotos cuenta una historia. Lo pasamos bien en las sesiones, hago gestos, bailo… Y él capta el instante.

En mi página web, no he querido que se vea mi cara (aparte de las carátulas de los discos, que no podemos esconder, claro). Lo que he hecho es pedir a  mis amigos que me envíen fotos, dibujos o vídeos de manos.

ADF: Casi todos los músicos piensan que su último disco es el mejor. Aún no hemos tenido oportunidad de escuchar su último registro, con Rachmaninov, pero permítanos que afirmemos que, en nuestra opinión, el mejor disco de su ya extensa discografía es el que grabó hace años con los  Conciertos Italianos de Bach. En él logró el equilibrio perfecto entre hondura de interpretación, registro magnífico, y obras de gran belleza. ¿Cuál sería su disco preferido?

A.T.: No tengo ni idea. Hacen falta años para tener suficiente distancia con respecto a una grabación. Pero aun así, ¿en algún momento tenemos realmente suficiente distancia con respecto a nuestro propio trabajo?

ADF: Acaba de grabar el 2º concierto de Rachmaninov ¿Qué de nuevo considera que aporta esta grabación a la ya extensa discografía de esta obra? Aparte de las piezas que completan el disco…

A.T.: Si sabemos deshacernos en el momento de la grabación de todo lo que hemos aprendido, de nuestra cultura, de nuestras referencias, si decidimos ser honestos con respecto a la obra, el compositor y con nosotros mismos, entonces seremos capaces de grabar una versión única, que no se parezca a todo el resto.

ADF: ¿Podría explicarnos la razón de no tener un piano en su casa?

A.T.: Como ocurre con las viejas parejas, es necesario guardar cierta distancia para conservar el deseo.

ADF: ¿Y su relación con Chabrier, en concreto, con la tumba de Chabrier?

A.T.: Chabrier es para mí el pilar de la música francesa para piano de finales del siglo XIX y principios del XX. Si voy a hablar con él (al cementerio de Montparnasse, en París) es porque está un poco solo, olvidado. De estas visitas siempre vuelvo feliz (para mí, los cementerios no son tristes). Chabrier tenía una alegría de vivir que se puede oír en su música, directa, cálida. No ocultaba nada, iba directo al corazón. Intento tocar la música de todos los compositores pensado en él.

ADF: Es conocido por sus interpretaciones de la música barroca para teclado al piano, pero también frecuenta la música contemporánea ¿qué diferentes esfuerzos le exige una u otra música?

A.T.: Para mí, se trata del mismo repertorio.

ADF: Entre los pianistas del pasado, ¿cuáles son aquellos que más admira? ¿Y entre sus colegas de hoy en día? En concreto, ¿qué es lo que usted más admira en un músico?

A.T.: Sobre todo, admiro la sencillez y la calidez del sonido. En cuanto a intérpretes del pasado, Marcelle Meter, Emil Gilels, Sergei Rachmaninov, Clara Haskil… De entre los pianistas actuales, citaré a Zhu Xiao Mei, Maria João Pires, Radu Lupu…

ADF: ¿Qué pregunta le gustaría contestar que no le hayamos hecho?

A.T.: ¡Eso depende de quién la haga!

 

 

 

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  1. Muy buena entrevista. Muchas gracias.

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