La Quinta de Mahler Beckmesser Revista El arte de la fuga
Publicado el: Mie, 16 Mar, 2016

Alicia Amo & Andoni Mercero: ‘La música de Corselli es de una calidad extraordinaria’

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EDUARDO TORRICO /

Italiano de nacimiento, pero español de adopción (pasó los últimos cuarenta años de su vida en Madrid, como maestro de la Capilla Real, director del Real Colegio de los niños cantorcicos y director, junto a Farinelli, de la programación de óperas en el Teatro del Buen Retiro), Francisco Corselli sigue siendo una figura bastante ignota incluso para los más apasionados amantes de la música del siglo XVIII. El grupo Música Boscareccia acaba de grabar un disco con cantatas y sonatas para violín de este compositor, el cual fue presentado por la soprano Alicia Amo y por el violinista Andoni Mercero en La Quinta de Mahler.

E.A.F.: ¿Cómo surge Música Boscareccia y a qué debe su nombre?

A.M.: Antes de constituirse oficialmente Musica Boscareccia, ya nos habíamos juntado varios músicos, aunque la actividad había sido más bien escasa. Ese fue el embrión. El nombre del grupo proviene de una colección de cantatas de Johann Hermann Schein, del siglo XVII, y hace también referencia un poco a nuestro carácter un tanto silvestre y a nuestro amor por la naturaleza en general, ya que la traducción del nombre sería “música boscosa”. Realmente el inicio oficial del grupo hay que situarlo en este proyecto sobre Francesco Corselli, que ha culminado con la grabación del disco.

CORSEE.A.F.: Ustedes han seleccionado cuatro cantatas para soprano, pero parece que hay más de setenta todavía inéditas.

A.A.: Es cierto que en el archivo del Palacio Real hay setenta y seis cantatas de Corselli que no se han interpretado nunca en tiempos modernos, pero para soprano y dos violines, que es nuestra formación ahora mismo, son cuatro las únicas existentes. Musica Boscareccia es un grupo de formación variable, pero como más nos gusta hacer música es con este orgánico. Hace ya algunos años que Andoni tenía conocimiento de la existencia de unas cantatas para alto de Corselli. Yo estaba acabando mis estudios en la Schola Cantorum Basiliensis y tenía que hacer mi trabajo de máster de investigación, así que decidimos ahondar en la producción de Corselli y descubrimos que estaban estas cuatro cantatas que hemos grabado ahora. Cuando Andoni fue al archivo y las consultó, la sorpresa fue que tenían una calidad excepcional, mucho mejores que las de alto que ya conocíamos. Era música demasiado buena como para no dedicarle mi trabajo de máster. Incluso, una de ellas la pudimos interpretar en mi examen práctico. Y gustó tanto que ya nos propusimos definitivamente rescatar esta música y grabarla, porque sería una pena que la gente no tuviera acceso a ella.

alicia amo

E.A.F.: El estilo compositivo de Corselli es difícilmente clasificable.

A.A: Corselli tiene un estilo muy amplio y eso se constata en estas cuatro cantatas. Vemos un estilo arcaico, con empleo del contrapunto, a cuatro partes individuales, que era el típico de finales del siglo XVII español, es decir, previo a la llegada de los músicos italianos que aparecen aquí de la mano de los borbones. Pero luego vemos un estilo galante, claramente preclásico. Aunque se trate de cantatas sacras, estamos ante una música muy teatral. Pero esa diferencia estilística no sólo se aprecia en su música vocal, sino también en sus sonatas para violín.

E.A.F.: Sitúan ustedes la fecha de composición de estas cantatas entre 1738, año en que es nombrado maestro de la Capilla Real, y 1750, año en que Fernando VI prohíbe que en la música sacra se utilicen textos en español y ordena que todos sean en latín. Sin embargo, parece que la decisión del rey tuvo más que ver con el fallecimiento del libretista José de Cañizares, acecido ese mismo año de 1750.

A.M.: Es mucha casualidad que el año de la muerte de Cañizares sea el año en que se prohíbe el empleo de los textos no latinos en la música sacra. Cañizares era un literato con plaza en la Capilla Real y él era el encargado de proveer los textos para las obras sacras. Parece plausible que, a su muerte, optaran por no cubrir el puesto y que, al no haber nadie que escribiera en español en la Capilla, se decidiera que toda la música religiosa se cantara en latín. Sobre todo, porque es una época en la que, a raíz de la diatriba del padre Feijoo contra la influencia de la música profana y teatral en la religiosa, se vuelve a un conservadurismo muy marcado.

E.A.F.: En la grabación intervienen el violinista Alexis Aguado, la violonchelista Mercedes Ruiz, el laudista Juan Carlos de Múlder y el clavecinista y organista Carlos García-Bernalt. ¿Por qué ellos y no otros? ¿Tiene algo que ver con que todos ustedes toquen o hayan tocado con la Orquesta Barroca de Sevilla?

A.A.: Primero, porque personas son excelentes y eso siempre facilita el trabajo; segundo, porque como músicos son también excelentes. Es cierto que todos colaboramos o hemos colaborado con la Orquesta Barroca de Sevilla, pero Musica Boscareccia no tiene ningún otro nexo con ella. Ninguno de ellos está en la grabación por casualidad. Estuvimos pensando durante mucho tiempo quiénes podían intervenir en este proyecto y creo que fue un gran acierto elegirlos. Incluso, creo que todos han estado muy por encima de nuestras expectativas.

A.M.: Hay menciones, en distintos libros de historia de la música, sobre Corselli, en las que se afirma que, además de ser un gran compositor, de tocar bien el violín y el clave, y de tener una bonita voz de tenor, era un gran jefe y tenía un gran encanto personal, lo cual le servía para ganarse el afecto de todos. Pues bien, eso podría aplicarse también a este grupo de amigos que decidió unirse a nuestro proyecto. No me imagino nada mejor que interpretar una música tan maravillosa con gente que toca tan bien y que, además, son tan magníficas personas.

E.A.F.: En el programa incluyen también dos sonatas para violín. Una lleva acompañamiento de bajo continuo y en otra, en cambio, el violín está acompañado solamente por un violonchelo

A.M.: Hasta cierto punto, ha sido una decisión personal. Por lo general, las grabaciones de sonatas de músicos de este periodo se hacen con un continuo nutrido. Estas sonatas están escritas para violín y bajo, sin especificar qué instrumentos deben formar parte de ese bajo. Pero estamos en una época de transición entre el barroco y el clasicismo, que es cuando la música de cámara empieza a emanciparse, apareciendo los dúos para violín y viola de Mozart o de Haydn. De las siete sonatas que se conservan de Corselli, en la primera aparecen números de cifrado en el bajo para el continuo, pero las restantes no tienen indicaciones de cifrado, por lo que hay que decidir si se añade el continuo o no. Como nunca antes se habían presentado estas sonatas como dúo, decidimos que una de ellas fuera sólo con violín y violonchelo, lo cual ofrece una sonoridad cercana al clasicismo.

E.A.F.: Corselli pasó los últimos cuarenta años de su vida en España. Musicalmente, ¿es más italiano o es más español?

A.A.: Claramente es italiano. De hecho, la cantada, como forma española de estribillo y estrofa, ya no existía en esa época, porque había sido desplazada por la forma italiana de recitativo y aria. Pero es verdad que hay ciertas influencias españolas en Corselli, pequeños dejes folclóricos tanto en sus cantatas como en sus sonatas. En algunos casos, su música recuerda a la de Domenico Scarlatti, que tanto se dejó influir por la música popular española. Por otro lado, hay que tener en cuenta que es una época en la que el virtuosismo está de moda y Corselli no escapa a esa tendencia, aunque se trate de música sacra. Por decirlo de alguna manera, es música muy teatral, puro fuego de artificio.

E.A.F.: ¿Habrá más Corselli por parte de Música Boscareccia?

A.M.: Ya hemos hecho nueve conciertos con este programa y esperamos que, tras la aparición del disco, haya más. Si hay más grabaciones de Corselli dependerá, sinceramente, de la cuestión económica, porque se trata de proyectos que requieren una inversión importante. Para este disco hemos tenido el apoyo financiero del Proyecto Social de la Fundación Caja Burgos, algo que siempre es de agradecer. También hay que dar las gracias a la Academia de Música Antigua de la Universidad de Salamanca, que nos cedió el lugar para ensayar y para grabar, así como el clave y el órgano positivo. Por supuesto que estaríamos encantados de seguir rescatando la obra de Corselli, pero depende de muchas circunstancias, porque la crisis ha afectado enormemente a la música, a toda la cultura, y hay que presentar los presupuestos más bajos posibles. Lo que es un hecho incuestionable es que la música de Corselli, sus lamentaciones, sus misas e incluso óperas, tiene que ser recuperada, porque es de una calidad extraordinaria. Desde luego, nosotros le hemos cogido un grandísimo cariño a este personaje. Como músico, Corselli no sólo merece estar en cualquier sala de nuestro país, sino de Europa. Haber podido recuperar esta música suya es un gran orgullo y una satisfacción enorme.

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