La Quinta de Mahler Beckmesser Revista El arte de la fuga
Publicado el: Vie, 7 Abr, 2017

‘Rigoletto’ en el Palacio de la Prensa madrileño

Compartir
Etiquetas

*

FERNANDO FRAGA / Monica Wagemakers es, para lo que en esta nota interesa, una directora de escena operística, nativa de los Países Bajos, que cuenta con un currículo no muy largo ni nutrido pero beneficioso si se considera que este Rigoletto que aquí ocupa, estrenado hace dos décadas en Amsterdam, ha obtenido en general muy buen acogida, incluida la del Teatro Real madrileño donde se vio en 2009. Bueno, en la capital de España, en realidad, logró cierta disparidad de opiniones. Incluyendo la del gran Leo Nucci, quien cantó alguna de las funciones regalando, como ya es en él costumbre, el esperado bis de Sì, vendetta. El barítono boloñés interpretó “su” Rigoleto sin tener en cuenta las indicaciones de la regista. Un dato para orientar.

Esta producción llegó ahora al Gran Teatro del Liceo barcelonés y desde allí en perfecta emisión en directo nos lo ha ofrecido el Palacio de la Prensa dentro de su generosa e interesante programación actual que se extiende hasta finales de julio.

Wagemakers ofrece un concepto más bien minimalista de la obra, en un espacio rectangular diseñado por el escenógrafo Michael Levine (habitual colaborador de Robert Carsen) y centrado en el color, la luz (Rainieer Tweebeeke), los simbolismos, el vestuario algo chocante (Sandy Powell que también trabaja con el citado Carsen) y una buena dirección de actores, en especial con un muy inteligente trabajo con el coro. Pero el público se ve obligado a imaginar la corte de Mantua, la casa de Rigoletto, la covacha de Sparafucile, el río Mincio… Todo lo que se indica en el libreto de Piave y que tan bien refleja la música de Verdi. En tal sentido, lo más recomendable fue ocuparse exclusivamente de la música y de la labor de los cantantes quienes, felizmente, han conseguido en general superiores resultados.

Javier Camarena debutaba el Duque de Mantua. Seguro que con el tiempo lo mejorará, pero ya hace un retrato canoro sensibilísimo, atento al matiz, al despliegue melódico, al detalle, dando cuenta de su impresionante registro agudo en las pocas ocasiones en que la partitura se lo permite. Fue el mejor del equipo, aunque pareció cernirse sobre él, en contados momentos, la presencia de una inoportuna flema.

Carlos Alvarez tiene todo, vocalmente hablando, para ser hoy uno de los mayores intérpretes del papel: voz hermosa, voluminosa y extensa. Su entrega como actor fue mayúscula, haciendo todo lo que la regista le marcó pese a lo incómodo de cantar desde algunas  molestas posturas.  Sólo se le podría echar en cara que siempre cantara en forte o mezzoforte.

Es probable que al haberse medido últimamente con partes sopraniles más pesadas le haya asado factura a Desirée Rancatore.  La voz ha perdido la blancura y regularidad de antes, con notas a menudo estridentes. Sigue manteniendo, aunque emitidas en piano, sus formidables notas agudas y su canto sigue siendo de calidad. Una Gilda desigual pero en general convincente que encontró en el citado antes Sì vendetta su momento de gloria rubricándolo con un,  en esta ocasión, imponente si bemol sobreagudo.

Sin nada en contra el siniestro, como debe ser, Sparafucile de Ante Jerkunika, de colorido cavernoso y potente como corresponde; conveniente, por voz, físico y modales, la Maddalena de Kerevan Kemoklidze.

Muy competente el grupo de cantantes de apoyo (Gemma Gema-Alabert, Joseph Fadó, Toni Marsol, etc.), con especial cita al sonoro Monterone de Gianfranco Montresor.

Riccardo Frizza ofreció una notable lectura porque dio cuenta de un sonido de foso siempre atento a la labor del cantante, logrando, además, un excelente sonido orquestal. El coro, bastante mejor que de costumbre.

Se avecina un acontecimiento. Tras la Semana Santa, doble presencia de Jonas Kaufmann en el Palacio de la Prensa. Una Tosca desde Zúrich con Emily Magee y Thomas Hampson, en producción de Robert Carsen; y el bellísimo documental My Italy, rodado en 2016, donde el más mediático de los tenores actuales canta a esa bella nación donde veraneaba de niño con su familia muniquesa. Asistencia imprescindible a ambas sesiones.

*©A. Bofill

Dejar un comentario

XHTML: Puedes utilizar estas etiquetas html: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>